Corporación para la Participación, Integración y Desarrollo de los Caicedonenses.

   
   
    
 
ANTECEDENTES DEL ENCUENTRO DE ESCRITORES
Por: Manuel Tiberio Bermúdez


Por los años de la primera violencia, luego del Asesinato de Gaitan, Caicedonia, Valle del Cauca, fue víctima también -como muchos otros municipios vallecaucanos- de la guerra partidista que cubrió a la nación. Y la violencia en esa población norte vallecaucana sirvió para que los periódicos, llenaran sus páginas hasta el hartazgo, dejándola marcada "como una ciudad violenta".

El lugar ha crecido en el tiempo, ha generado progreso, ha brindado su inigualable riqueza agrícola, pero no ha podido liberarse aún de ese estigma que le dejó los años macabros de las balas y los sacrificios banderizos. Y, ¡paradojas de la vida!, hoy, Caicedonia, esa misma ciudad en donde "un día soltaron a la muerte preñada de fusiles y puñales" como canta el poeta de la tierra, Óscar Piedrahita González, es el escenario de uno de los eventos culturales más importantes que se den en el Valle del Cauca y en Colombia: El Encuentro Nacional e Internacional de Escritores por la Paz de Colombia.

INICIO Y PRIMER ENCUENTRO DE ESCRITORES

Todo comenzó en1998, cuando un grupo de Caicedonenses residentes en la Capital del Valle del Cauca y motivados por Pedro Luis Barco, un bota corriente "de aquí a Pekín", como dicen los jóvenes de hoy, decidieron que su tierra natal debía de institucionalizar un evento que "le limpiara la cara" y que la proyectara como en la realidad es: una ciudad pujante, progresista, rica, que ocupa el lugar número 50 entre los mejores municipios del país.

Luego de varias reuniones, de sesudas elucubraciones, pero sobre todo de muchas noches de amistad para "botar trifásica" alrededor de unos "guarilaques", decidieron que Caicedonia seria el municipio (en estos momentos de la horrible guerra que vive el país), que jalonaría un evento que tuviera como objetivo la paz para los colombianos.

Y dijeron "vamos pa`esa" Lucas Quiroga, Fernando Luis Orozco, Ligia Garay, Hernando Masso, Manuel Tiberio Bermúdez, Alexánder Henao, Javier Correa, Mario Henao, en Cali. En Caicedonia decidieron el apoyo a la idea: Jorge Alberto Domínguez, Guillermo Escobar Baena, Carlos A. Carmona, Maria Elena Duque, Miguel Gualteros, Mario Agudelo, entre otras personas que no dudaron un instante en las bondades de la propuesta.

 
 
PRIMER ENCUENTRO
 

 

Para noviembre de 1998, gracias al apoyo irrestricto del entonces Gobernador de los vallecaucanos, el escritor Gustavo Álvarez Gardeazábal, en Caicedonia se reunieron durante tres días con el propósito de hablar sobre la guerra que devora a Colombia: Germán Castro Caicedo, Humberto Jarrín, Umberto Valverde, Arturo Alape, Miguel Gualteros Forero, Germán Pinzón, Fernando Cruz Kronfly, R.H Moreno Durán, Jota Mario Arbeláez, el Cubano Alberto Rodríguez Tosca, Mauricio Contreras Hernández, Álvaro Marín, Pedro Badran Padaui, Horacio Benavides, Hernán Vargas Carreño, Óscar Vásquez Arias y Oscar Piedrahita González.

De ese Primer Encuentro, dos hechos muy importantes para el país testimonian el trabajo de los intelectuales que se reunieron en Caicedonia: El Manifiesto de Caicedonia por la Paz de Colombia y el libro "Las Letras de la Paz".

El primero, es un documento suscrito por los asistentes en el que cuestionan su quehacer de escritores frente a la guerra que vive la sociedad colombiana, al respecto señalan: "Nuestro papel en las actuales circunstancias es el de ejercer la crítica con independencia total de los actores de la guerra. Por esto exigimos hacer parte de los procesos de paz y, además, desempeñar una veeduría ética en el país. Es nuestro deber, como intelectuales, ser una voz en este proceso".

Pero también los escritores, en El Manifiesto de Caicedonia por la Paz de Colombia cuestionan su trabajo en medio de la matanza cuando señalan: "Los intelectuales reunidos en Caicedonia, Valle del Cauca, antes tierra de violencia, hoy proyecto de paz, nos declaramos responsables por omisión frente al actual conflicto bélico que agobia al país, porque teniendo la más fuerte herramienta de comunicación y combate, que es la palabra, no hemos hecho hasta ahora nada para contrarrestarla", un "mea culpa" claro que el país recibió con mucho respeto y admiración pues por primera vez los escritores cuestionaban su papel en medio de las balas que desde todas las trincheras y desde todos los odios se disparan en nuestro país.

En ese aspecto el encuentro había cumplido. Por otro lado el libro "Las Letras de la Paz" se ha convertido un documento de gran actualidad debido a que es la compilación del pensamiento de los intelectuales frente a un tema especifico: la guerra que nos esta llevando hacia el espanto de la desesperanza. Allí, en cada una de esas ponencias hay una luz, un camino hacia la salida, una seña hacia la reconciliación, una clave que apunta hacia la posibilidad del cese de la matanza. Es un libro tierno, rabioso, pero sobre todo que esclarece el porqué de las motivaciones para ésta sin razón del acabose. En ese aspecto, el encuentro dejó una huella perdurable.

 
 
El SEGUNDO ENCUENTRO DE ESCRITORES
 
    

El II Encuentro Nacional e Internacional de Escritores por la Paz de Colombia se realizó los días 10,11 y 12 de noviembre de 2000, colombianos y vallecaucanos tuvieron la opción de "un puente cultural", tuvieron la posibilidad de una cercanía con el pensamiento de 21 de los más representativos intelectuales de Colombia y del exterior.

Ellos, estuvieron en la "Centinela del Valle" durante esos tres días fijando posiciones, elucubrando, debatiendo y haciéndole propuestas al país de cómo salirnos de esta guerra sin miramientos que nos tiene acorralados, afligidos, desesperanzados, pero ante todo, sobrecogidos por la sin razón de ver morir sobre la tierra patria tantos y tantos hombres que le estaban apostando a la vida y a la esperanza de un futuro mejor para sus sueños.

Y llegaron a Caicedonia, desde Alemania Raúl Zelick un escritor nacido en Berlín que se ha dedicado a estudiar a Latinoamérica desde todos los ángulos. Zelick participa también en programas radiales que tocan temas sobre la cultura latinoamericana. Con la editorial Nautilus de Hamburgo publica su libro "La Negra" una de las obras que más lo acerca a la problemática que viven los países tercermundistas.

También estuvo en Caicedonia; Walter J. Broderick, quien nació en 1935 en Australia en el seno de una familia de Irlandeses. Como sacerdote católico, actividad a la que le consagró buena parte de su vida, ha recorrido gran parte de Latinoamérica.

Ese trasegar por todos los paises latinoamericanos despertaron en él un interés especial por el tema del cristianismo y la revolución. Sus biógrafos señalan que "luego de renunciar al sacerdocio, "Joe" como se le conoce, desempeño diversos oficios, desde taxista hasta guionista".

Broderick; hacia el año de 1969 fijó su residencia en nuestro país y seis años después, luego de un profundo estudio publico una de sus obras mas conocidas: "Camilo, el cura guerrillero", obra que tiene varias reediciones y que se considera la mejor biografía de Camilo Torres. En Caicedonia, muy seguramente se ganó el cariño de los asistentes.

También llegó cargado de palabras y de ideas William Ospina, un Tolimense que le ha apostado a la literatura y quien ya tiene muchos reconocimientos en nuestro país.

Con Oscar Collazos, llegó el rumor del mar caribe acompañando sus frases y sus mundos literarios.

Oscar Piedrahita, el poeta de la tierra, quien recientemente fuera nombrado como Miembro de la Real Academia Colombiana de la Lengua, trajo su nostalgia por el olor de los cafetales y nos recordó "Sus cantos del torturado", último libro publicado.

El Periodista Arturo Guerrero vino cargado de respuestas y de comentarios valiosos "Precisamente se ha criticado mucho la ausencia del papel de los intelectuales frente al conflicto. Se dice que los intelectuales viven en una campana neumática. Que están alejados. Que no entienden al país. Que no se pronuncian. Entonces, este Encuentro, que gira específicamente en torno a la paz, obliga a que, quienes trabajamos con la palabra, nos sentemos a pensar y nos pronunciemos de la manera que nosotros lo podemos hacer que es escribiendo, para que el país tenga otras luces" señaló.

Arturo Alape, legendario desde el Bogotazo hasta hoy. Un escritor que tiene mucho que aportar y que no le tiene miedo al pensamiento abierto.

German Pinzón, la bonhomia que camina por este país de la desesperanza. Critico, duro, acertado, de una prosa hermosamente objetiva y real. Es repitente al encuentro.

J. Mario Arbeláez, "el príncipe de los poetas" irreverente como siempre, burlador sin igual, directo, sencillo, Nadaista aun después del nadaismo. Caicedonia lo quiere y lo espera con admiración.

Miguel Fernando Caro, joven, decidido, escritor con vocación de maestro. Su trabajo con la juventud es valioso y su pluma cada día se perfecciona mas en el duro oficio de contar.

Alejandro José López, dos pasiones la imagen y la palabra escrita. De las nuevas generaciones de escritores que se abre paso aceleradamente.

Gustavo Escobar Baena: toda una vida en la docencia, en el análisis de la educación en el conocimiento de los marginados. Vino desde la Capital a sacar la cara por su pueblo.

Fernando Cruz Kronfly, un escritor de oficio, reconocido y admirado por la crítica.

Ana Milena Puerta. Poetisa, comunicadora social y Publicista. Ganadora del Concurso Internacional de Poesía Erótica de la Fundación Plexus 2000.

Julio Cesar Londoño, Palmireño, mantiene con las ciencias y las artes una relación sencilla y sincera. En la actualidad es columnista del país.

Julián Malatesta. Reconocido en los círculos intelectuales nacionales, con una obra numerosa. Poeta, guerrero de la vida, comprometido con los sueños.

Darío Henao, director de la Palabra y formador de nuevos valores en la literatura. Fue en el encuentro anterior un pilar fundamental del mismo.

Enrique Buenaventura, maestro de maestros de la dramaturgia. Con una pluma sabia y bella.

Francesco Vincenti, conocedor de todas las problemáticas. Su paso por los países latinoamericanos le han dado todas las visiones y le han permitido todas las experiencias.

El viernes 10 de noviembre, todos ellos llegaron a Caicedonia, con su equipaje de palabras para decirle a Colombia lo que sienten, lo que piensan, lo que vislumbran en medio de este panorama gris de nuestra patria. Ellos, con sus voces, sus pensamientos, sus propuestas son los principales protagonistas del II Encuentro Nacional e Internacional de Escritores por la Paz de Colombia, pero ellos sin Usted no tienen razón de ser.

 
 
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